Si hay un sitio en Borneo que combina aventura, animales salvajes y no muchas complicaciones logísticas, ese es el río Kinabatangan. El Kinabatangan es el segundo río más largo de Malasia y la autopista secreta de la fauna salvaje. Selva infinita, animales que aparecen cuando menos te lo esperas y esa sensación de estar dentro de un documental… pero sin necesidad de caminatas eternas por la selva. Aquí la selva se ve desde una barca, con la comodidad suficiente para que incluso los niños disfruten del plan sin que los adultos sufran por su seguridad. Por eso es perfecto para viajar en familia: mucho que ver, poco que sufrir.

Cómo llegar al río Kinabatangan
Nosotros estábamos en Kota Kinabalu y desde allí volamos al aeropuerto más cercano al Kinabatangan: Sandakan. El vuelo con AirAsia nos salió por 💰20 euros con maleta incluida. ⏰40 minutos exactos de trayecto: lo justo para entretener a los peques buscando formas a las nubes y aterrizar.
Desde el aeropuerto de Sandakan tomamos un Grab hasta Sepilok, por 💰10 euros. Sepilok es perfecto para hacer una parada en el Centro de Rehabilitación de Orangutanes, un comienzo perfecto para calentar motores antes de adentrarte en la zona más salvaje.
Después, desde nuestro alojamiento en Sepilok, cogimos un traslado directo hacia el río Kinabatangan, que gestionamos con el mismo alojamiento. Fueron aproximadamente dos horas de carretera por 💰54 euros. El coche nos dejó en el embarcadero y los dueños del alojamiento vinieron a recogernos en un pequeño barco. En 10 minutos estábamos en nuestro alojamiento a orillas del río.
Alojamiento en el río Kinabatangan
El alojamiento que elegimos fue Osman’s Homestay. Llegamos por recomendación de unos amigos y, aunque antes de ir habíamos leído algunas críticas negativas (sobre todo relacionadas con el carácter del dueño), basándonos en nuestra experiencia solo podemos tener palabras de agradecimiento por los cuatro días que pasamos allí.
Eso sí, como siempre nos gusta contar tanto lo bueno como lo malo de cada sitio, queremos que tengáis en cuenta este matiz. Es verdad que Osman tiene un carácter peculiar y le gusta mostrar que “es quien más sabe del río”. Pero siendo justos, razón no le falta: tiene un ojo impresionante para localizar animales y un conocimiento brutal del entorno. Con seguirle un poco el juego en las conversaciones, mostrarle que valoras lo que te enseña y respetar las normas y horarios de la casa, no deberías tener ningún problema. Aun así, cada viajero es un mundo, así que siempre está bien llevar un plan B por si no te sientes del todo cómodo.
Este alojamiento familiar es exactamente lo que uno espera del Kinabatangan: sencillo, limpio, local y rodeado de animales por todas partes.
El precio es de 💰28 euros por persona y noche, incluyendo desayuno, comida y cena. Las habitaciones son básicas, con dos camas individuales y baño privado. El único “pero” es que la ducha apenas tiene agua caliente, aunque con el calor húmedo de Borneo casi se agradece. Si quieres dormir a gusto, también disponen de aire acondicionado por 💰7 euros extra por noche.
Las comidas se sirven en el porche de la casa de los dueños a horas fijas:
- 8:00 desayuno
- 13:00 comida
- 19:00 cena
La cocinera es la mujer del dueño y prepara comida local, casera, deliciosa y y variada. Eso sí, hay que comer lo que toca, no hay menú para elegir y, como son musulmanes, no sirven cerdo. Los primeros días estuvimos solos así que nos servían en la misma mesa pero la ultima noche había más gente y prepararon un pequeño buffet en el comedor para que cada uno se sirviera lo que quisiera. Allí no se puede comprar nada, así que si crees que vais a necesitar algo entre horas, lleva snacks, leche o lo que les guste a los peques, porque en medio de la selva no hay una tiendecita improvisada. Y si tienes algún problema de alergias, intolerancias, celiaquía… te recomendamos que antes de ir lo hables con el alojamiento para ver si pueden adaptarse o si es mejor que llevéis vuestra propia comida.
En el propio alojamiento puedes ver animales: pájaros, varanos… Al final, estar comiendo tranquilamente y que aparezca de público un varano por el jardín, como fue nuestro caso, es parte del encanto del lugar.
Si viajáis con niños, es esencial llevar pinturas, cartas, juegos o libros. La cobertura es prácticamente inexistente y no hay wifi. Si queréis ver alguna película, tendréis que llevarla descargada de antemano.
La reserva la hicimos por WhatsApp y 💰pagamos allí mismo en efectivo. ‼️No aceptan tarjetas así que lleva dinero metálico suficiente.‼️
El safari: el documental en vivo
No exagero: cada salida en barca es una sorpresa distinta. A veces vas buscando un orangután y te aparecen dos narigudos peleándose por una rama. O un cocodrilo deslizándose delante de ti con cero prisa. Aquí manda la naturaleza, y tú solo observas.
¿Qué animales se pueden ver? Prácticamente los mejores del Sudeste Asiático en versión salvaje. Es territorio de algunos de los animales más emblemáticos de Borneo:
- Elefante pigmeo de Borneo: el más difícil de ver y siempre la estrella del viaje.
- Narigudos (Proboscis), esos monos con nariz de patata que parecen invento de una película de Pixar.
- Orangutanes totalmente libres, si tienes suerte.
- Cocodrilos de todos los tamaños, por la noche se ven muchos bebés.
- Hornbills, los pájaros del enorme pico curvado.
- Monos de cola larga, varanos, águilas, martines pescadores… la lista es larguísima.
¿Cómo es la experiencia del safari?
Hay 3 salidas al día y tu te apuntas a las que quieras. Si eres como nosotros, te apuntaras a todas y te aseguro de que no te arrepentirás, no sabes si alguna vez más en tu vida volverás a vivir algo así. Si tu presupuesto es ajustado, te recomendamos hacer mínimo una salida de cada.
- Safari al amanecer a las 6:00h, cuando los animales están más activos. Es la mejor opción para poder ver a los elefantes pigmeos y los Hornbills.
- Safari después de comer sobre las 14:00-14:30h. En esta salida fue cuando vimos más cocodrilos, orangutanes y narigudos.
- Safari nocturno sobre las 20:00h. Aquí pudimos ver un montón de pájaros de colores vivos, serpientes, búhos, civeta y mucha fauna difícil de detectar de día.
Los trayectos en barca son tranquilos y muy seguros para los niños, además, te dejan chalecos salvavidas. Nada de turbulencias ni emociones innecesarias: el río es ancho, calmado y perfecto para iniciarse en el mundo del safari.
La mejor época para visitar el Río Kinabatangan
De marzo a octubre es la mejor época para visitar el río.
Especialmente entre junio y septiembre es cuando el río está en modo “documental de National Geographic ”:
- Menos lluvia
- Ríos más navegables
- Más animales visibles en las orillas
- Safaris más largos y tranquilos
- Mejores condiciones para viajar con niños
Si buscas equilibrio perfecto entre clima y fauna, apunta a julio, agosto o septiembre. Eso sí: también es temporada alta, así que conviene reservar con antelación.
Temporada de lluvias (menos ideal, pero posible)
De noviembre a febrero.
Aquí entra en juego el modo “Borneo salvaje auténtico”:
- Lluvias más frecuentes
- El río sube bastante
- Algunos caminos se complican
- Hay zonas que pueden quedar aisladas
- Los safaris a veces se acortan
¿Se puede ir igual? Sí. ¿Es lo ideal con niños? No especialmente, salvo que os guste la aventura nivel experto y las botas siempre mojadas.
¿Cuándo creéis que fuimos nosotros? Pues en Enero😅 ¿Y sabéis que fue lo mejor? que pudimos ver a TODOS los animales, fue increíble y estamos muy agradecidos de haber podido vivir esa experiencia, que seguro ninguno de los tres olvidaremos nunca. La verdad es que no elegimos la fecha, en enero estuvimos en Hong Kong y el vuelo más barato de salida de allí, era a Kota Kinabalu. Lo cogimos sin saber lo que haríamos allí, fuimos improvisando y salió esta aventura. Los días antes de llegar, llovió muchísimo e incluso cerraron el centro de Orangutanes de Sepilok por inundaciones. Nuestro único plan B era, si la situación se complicaba demasiado, coger un vuelo a Kuala Lumpur. Con esto solo queremos deciros, que si viajáis en esta época, puede haber imprevistos, pero que si es la única fecha posible y os hace mucha ilusión, la lluvia no debería descartar el viaje.
¿Lo recomedamos para ir en familia?
Nuestra respuesta es…absolutamente SI. Todo el año que estuvimos viajando por Asia, esta fue una de la experiencias más increíbles que vivimos. Somos amantes de los animales, así que puede que eso influya, pero de verdad: una experiencia maravillosa. El tema de la logística preocupa a muchas familias,y os podemos decir que no es muy complicado llegar hasta allí.
Los safaris no requieren ningún esfuerzo físico para los peques, llegas te subes a una barca y ves animales, simple. Si que hay que tener en cuenta, el madrugón para el primer safari que es a las 6:00h. pero nada que una buena siesta no lo pueda solucionar.
Adrenalina moderada, lo suficiente para que los niños se emocionen sin que tú tengas un infarto cada dos minuto. Educación en vivo, aquí la biología no está en un libro, está a pocos metros de la barca comiéndose una hoja.
Además, los alojamientos suelen ser básicos pero acogedores, gestionados por familias locales que hacen que la estancia sea fácil y cálida. No es lujo, es autenticidad de la buena.
Por todo esto, vemos este viaje muy enriquecedor para las familias. Pero antes de ir, tenéis que tener en cuenta que no deja de ser la selva de Borneo y que tiene sus limitaciones en cuanto a hospitales y servicios médicos (el más cercado está a 1h del alojamiento)y como os comentábamos más arriba, no hay tiendas ni supermercados. Si esto no supone un problema para vuestra familia, empieza a mirar vuelos que estamos seguros de que no os arrepentiréis.
Consejos práctivos
- Lleva prismáticos, aunque sea un par barato. Cambian totalmente la experiencia y a los peques les encanta.
- Ropa ligera (manga larga mejor), repelente y chubasquero. En Borneo siempre puede llover… aunque haga sol.
- Fundas de agua para el móvil y una bolsa estanca siempre viene bien.
- Luz frontal o linternas para el safari nocturno.
- Descarga películas y juegos offline: la cobertura allí es muy mala.
- Que no se te olviden los snacks y los juegos.
- Baterías externas (hay electricidad pero por si en algún momento se va la luz, vienen bien).
- Reserva con antelación, sobre todo en temporada seca (julio-agosto).
- Ten paciencia: en la naturaleza nada es inmediato, pero las recompensas son enormes. Nunca está garantizado lo que vas ver, sea lo que sea que veas, sé agradecido , lo que nos ofrece la naturaleza es un regalo.
📩¿Tienes dudas o quieres más información?
El río Kinabatangan es uno de esos lugares que te recuerdan por qué viajar merece la pena. Naturaleza en estado puro, accesible y respetuosa, un destino que deja huella en cualquier familia que se anima a explorarlo. Así que si estás organizando tu viaje a Malasia y necesitas más información, déjanos un comentario o escríbenos por e-mail👈. Estaremos encantados de ayudarte con cualquier duda o detalle práctico.